21 de septiembre de 2017

20 de septiembre de 2017

Gracias (Reflexión de Macarena)


Gracias es la palabra que sintetiza todo, que abarca todas las contradicciones, emociones, contrastes, colores, que este proyecto significó para mí.
Gracias por el crecimiento a pasos grandes, a golpes y abrazos, por hacerme sentir como en casa.
Hace unos días ya me fui de Madrid, y volví a mi escuela (porque todavía me queda mi último año), y la verdad que es rara la sensación (la vida es rara), como si hubiese sido todo un sueño, un sueño muy loco e intenso.
Aprendí que quiero ser quien yo quiera ser, que decir lo que pienso es salud, que el camino es lo que a mí me importa y que si no es con amor, a mi no me sirve.
Que la paciencia es oro, y que todos mis compañeros son mis reflejos, y yo espejo.

Aprendí que si el grupo es bueno, todo se puede.
Tengo mucho para aprender todavía, supongo que siempre será así porque hace 24 años tengo la misma sensación, yo pensaba que mientras más vieja más sabia, pero mientras más crezco más cosas tengo que aprender.
Que escuchar es un don que no muchos tienen, que hay que cultivarlo, como la paciencia.
Que el cuerpo es sagrado, y la risa fundamental.
Entré con incertidumbres y me fui con certezas, pero también con más preguntas, llenas de fuerza y ganas de sentir el riesgo de ver qué pasa.
¿Qué nos pasa? ¿Por qué elegimos hacer artes escénicas, el circo, trabajar en equipo, compartir, contar, que nos escuchen, que nos vean?
Para colmo este año en la creación tocamos temas fuertes para mí, como la violencia, el terrorismo, la sexualidad, la prostitución, el sacrificio, el suicidio… y yo me sentí una hipócrita, porque yo no se nada de la vida realmente dura. Tengo el privilegio, la suerte de vivir cómodamente con ayuda de mi familia, con algunos trabajos, hacer lo que me gusta, y tener para comer y para dormir, ¿con qué caradurez puedo hablar de lo enfermo que está el mundo? Y esas preguntas me llevaron a otras:  ¿para quién actúo? ¿A quién le voy a hablar de estos temas? ¿Cómo podemos generar cambios profundos? ¿Qué es un cambio? 

Por suerte hay certezas entre tantos signos de interrogación: si yo no hago arte, si no hago lo que amo, me voy a enfermar, voy a ser una persona muy infeliz, o sea que no me queda otra que seguir acá, y quizás desde aquí pueda generar cambios para que el mundo maravilloso pueda serlo para muchos y no para unos pocos. Porque el arte es poderoso, porque nos hace pensar, nos hace ver cosas diferentes, nos conecta con la imaginación, el placer, la diversión.
El circo me salva, y “nosotros” me salva, el arte escénico requiere de otro siempre, si no, no hay acto artístico, si yo actúo sola en mi casa es diferente, si actúo frente a un público, el encuentro con el otro, el choque de planetas, nos obliga a vernos a los ojos, a respirar juntos, y preguntarse. Eso es peligroso, (ojalá algún día yo sea peligrosa).
El circo es una experiencia intransferible, podes filmarlo, sacar fotos, grabar, pero no es lo mismo, obliga a habitar el cuerpo, el presente y sentir.
Porque las máquinas no hacen circo, un iphone 7 no sabe hacer un número de circo.
Y como trabajamos en lenguaje corporal, es universal, universalmente peligroso.
Quizas es la vision inmadura de una joven artista, pero yo la veo bastante coherente así que voy a defender mi posición.
Me fui con sed de búsqueda, con puertas nuevas para abrir, ventanas que cerré y sobre todo, gente muy linda.
Y otra vez las preguntas: ¿por qué en el 2017 los espectáculos para niños no puedes ser con gente desnuda? ¿Qué problema tenemos con nuestra desnudez? ¿Es válido usar la presión y la violencia para acelerar procesos creativos?
¿Qué es la presencia escénica? ¿Qué es actuar? ¿Qué es un juego? ¿Existen los accidentes? ¿Soy una persona que se hace demasiadas preguntas?
¿Por qué tengo tanta suerte de estar en un proyecto como el CRECE y no vivo en la calle, sufriendo hambre como los niños de la calle? ¿Por qué es todo tan horrible y bellísimo simultáneamente?
El sueño del CRECE ya se terminó, y ahora entré en otro, en una continuación, pero todos los días estan unidos con el ayer y con el mañana, así que veremos como siguen nuestros caminos y ojalá nos volvamos a ver otra vez.
Gracias, sinceras e infinitas.

19 de septiembre de 2017

Reflexión de Leo

El CRECE es una experiencia enriquecedora. Antes de participar en ésta, la treceava edición, desconocía totalmente la aventura en la cual nos estábamos embarcando. Sabía que habría un director, un productor, un teatro importante y otros artistas. Pero desconocía completamente a todos estos sujetos en cuestión. Una de mis expectativas era, por supuesto, que fuese una experiencia útil para nuestra vida profesional y debo confesar que ha cumplido al 100% con ésta. 


Pero al mismo tiempo debo destacar y agradecer el caracter humano y la acogida de todo el equipo de la Escuela de Circo Carampa. Ha sido un inmenso placer contribuir a la existencia de un proyecto como es el CRECE. Llegar a Madrid, conocer la Escuela de Circo Carampa, todo un equipo de personas, artistas, dirección, co-dirección, técnicos, productores; tomar una dirección común de exploración, investigar una semana en Carampa, prepararse para el montaje y las representaciones en Ávila, montar un espectaculo en Ávila, compartirlo con el público, recibir aplausos, readaptar el espectaculo al circo Price, habitar el circo Price, presentarlo en el Circo Price ante 700 personas en el estreno, apropiarse y defender la creación otros 3 días en el Price…

¡Y todo esto en solo 3 semanas! Es muy intenso, increíble y bello a la vez, dándonos la oportunidad de demostrar nuestras capacidades y profesionalidad como grandes artistas en un circo de verdad.

De aquellas cenizas, estos rescoldos. (Reflexión de Marcus)

Es impresionante cómo se dilata el tiempo. Apenas hace unas horas que se desmontó en el Price y lo que fueron 3 semanas de travesía parece que fueron 3 meses. Tengo la sensación de salir de un sueño. De haber conocido a todos los artistas componentes de esta tripulación desde hace muchos años. Ya siento una profunda nostalgia. Y una inmensa satisfacción. El reencuentro con Javier, Marisa y el equipo que conforma Carampa, después de tantos años, abre otra perspectiva. Valores y sentimientos renovados. Son muchos años en la brecha luchando por el circo. Muchos los puntos de vista, las desavenencias y los criterios, pero a fin de cuentas todos navegamos en el mismo barco y esa es la lección que saco de toda esta experiencia: En un verso de Teresa de Jesús: “La paciencia todo lo alcanza”.



Esta experiencia tan profunda y al mismo tiempo tan breve, ha sido excepcional. Raro es llegar tan lejos en tan poco tiempo. La suerte ha estado de nuestro lado desde el principio. Hemos tenido mucha suerte.

Juntar a diez artistas, de diversas nacionalidades que apenas se conocen entre ellos con un director que no conocen en un espacio que para algunos era desconocido y lanzarnos en un salto al vacío requiere mucha fe. Y esa confianza la sentí desde el primer día. Sin esa capacidad de entrega y esa confianza no haríamos logrado hacer lo que hemos hecho. Y digo “hemos hecho” por que el show final que habitó la arena del Price lo hicimos entre todos. No venía impuesto desde una cabeza dirigente, sino que ha sido producto de un pensamiento común. Hemos logrado crear un cerebro común, un pensamiento único de toda la compañía. Es el ideal que nos sugiere Peter Brook. Un solo cerebro nacido de todos los componentes. Un pensamiento único que nos lleva hacia una creación única que es de todos.

Yo no tenía ni las más remota idea de cómo iba a ser el espectáculo. Es más, eso me producía una gran inquietud y me estresaba. Hasta que pensé en la idea primigenia de lo que es el proyecto Crece: Un laboratorio de creación. No importa el resultado. Lo importante es el proceso. Lo importante es tener calma. No se puede correr en un proceso creativo. Se invierte el tiempo que haga falta en la búsqueda. Con calma. 


Tenía los cuatro pilares para afrontar el trabajo: Los 10 poemas de Prèvert, el libro de fotografías de Jan Saudeck, las músicas de Bellamy y las disciplinas circenses de los 10 artistas. ¡Volcando todo esto en el crisol tenía que salir un metal precioso!

Y la calma vino. La carpa nos acogió como un seno materno. Protegidos entre sus mástiles y con la intimidad necesaria para desnudarnos brotaron los primeros versos… “sabanas blancas en un lecho…” a coro tejieron movimientos con el eco de sus voces y saltaron los primeros peces de colores. Todos habíamos comprendido.

La semana voló. Y ya teníamos un boceto de escaleta. Domingo desmontar y poner rumbo a Ávila. ¡Un grito en la noche y el niño en la vida! 


Parecía que todo lo anterior como pensamiento creativo entraba en contradicción. Se empezaba a sentir la presión. Un festival de circo. Un escenario nuevo que no es acogedor. Hemos perdido la intimidad. Cierto nerviosismo. Hay que mostrar un resultado. Todo resulta desconcertante. El reto en esta fase consiste en ver si funciona con el público lo que llevamos parido. Ver si funciona el invento. Poner a prueba los distintos números que hemos ido creando. Confirmar que estamos en el buen camino. A pesar de los inconvenientes que supone el escenario precario de Ávila, el frío y la hora tardía de actuar. No nos turbó y vio el público abulense la primera versión de WWW sobre su escenario. Con buena acogida, por cierto. Volvió a volar la segunda semana. De pronto era domingo y entrabamos al Price. ¿Ya? Ávila nos sirvió como laboratorio de pruebas con el público. Vimos lo que funcionaba y lo que no. Rápidamente hubo que transformar la escaleta. Lo que abría la función de allí pasaba a cerrar la de aquí… se cambiaban escenas de sitio. Aparecían escenas nuevas, personajes nuevos… todo se reubicaba. WWW empezaba a reposar, a cuajar.

Nunca perdí el escenario del Price de vista. Era nuestro objetivo final. Todo estaba a favor. Toda una pista a nuestros pies. El Price es el Bernabéu de los teatros circo de este país. Había que sacarle el máximo partido posible.

Las ideas de puesta en escena que había estado barajando por fin eran posibles. ¡Y apareció el Clown! Un nuevo reto. Sobre todo para Violette a quién le cayó la responsabilidad en apenas 3 días de meterse en la piel del personaje. Dudé mucho si lanzarnos o no. Y fue gracias a Macarena que en una reunión postuló: Es un laboratorio, pues hagámoslo. Probemos con el público. Y nos lanzamos. Qué razón tenía.


Y llegó el día, apenas tres desde nuestra llegada. El jueves se estrena What a Wonderful World. Un público carampero hizo temblar los cimientos del Price. Fue impresionante el rugir del público de las gradas. Esa energía nos dio fuerza, nos dio ánimos, nos acogió con alegría. Vimos la luz.
Se que los aplausos son muy gratificantes. Pero a mi lo que más me gratifica es ver el brillo en los ojos y la satisfacción de los artistas después del estreno. 

Aún nos quedaban 3 días de actuación. Seguimos ajustando luces, entradas y salidas… tránsitos.
Voló la tercera semana. Soñar… Despertar… ¿Ya? Si ya. Se acabó. Nos despedimos con el sentimiento de pertenecer a una familia de largo abolengo. Nos da pena dejar al niño solo en la vida. ¡What a Wonderful World!


Gracias a Zuska, a Leo y León, a Andreu, a Macarena, a Viloette, a Lissa, a Dani, a Isabella y a Ramona, a Saima (que no pudo estar). Nuestro elenco de artistas por su entrega y su confianza. Y por un trabajo magnífico.
Gracias a Sergio, mi sombra y ayudante de dirección.
A Fermín por sus desvelos con las luces y las sombras.
A Quim, por su entusiasmo y resolución en lo técnico.
Gracias a Javier por haberme brindado esta oportunidad y a todo el equipo de Carampa: Marisa, Oscar, Dubi…
Gracias a Donald y al Festival de Circo de Ávila por contar con el proyecto CRECE en su festival.
Gracias a teatro circo Price y a su equipo técnico que nos han acogido con mimos y profesionalidad.
Gracias a Carlos Bandrés por retratar los momentos eternos.

Gracias a todos. ¡Viva el CRECE! ¡Viva el CIRCO!


Maca



Dani


Liisa


Leon


WWW en ABC

Aquí puedes enlazar con un artículo de ABC sobre What a Wonderful World


14 de septiembre de 2017

Notas de Isabela

A veces es gracioso como la vida te abre puertas y te presenta nuevos caminos que parecen que fueran hechos para ti. Justo había comprado mis tickets para venir por primera vez a Europa y me viene la noticia de que el CRECE estaba recibiendo inscripciones para la nueva edición. Cuando recibí el mail de que había sido seleccionada, una mezcla de ansiedad, felicidad y un poquito de miedo contaminaron mi cuerpo. Cuando he visto a los seleccionados, me sentí nerviosa porque todos eran muy talentosos y yo pensaba que no estaría al nivel. 


Foto: Carlos Bandrés

Pues cuando empezamos, ese miedo se fue y se abrió un espacio para la curiosidad. Todo era muy nuevo. El espacio, el proyecto, las personas... Yo también me renovaba cada día y me sentía una persona nueva. Aunque ya he hecho el CRECE en Brasil, todo parecía demasiado nuevo.

"La paciencia todo la alcanza". Esa fue mi gran lección del CRECE pasado y que he podido aplicar (y mucho) en esta edición. Está claro que todas la creaciones son muy intensas y con eso hay cosas buenas y malas, pero todas las cosas "malas" fueron una posibilidad para madurar y crecer. 

Además de la parte creativa, el CRECE me enseñó a tener calma, escuchar al otro, a estar lista para ayudar con lo que sea, comprender al otro y conocerse a uno mismo. Cada persona tiene su cultura, su manera de hacer las cosas, de actuar y de recibir las informaciones.


Me va a llevar un rato poder digerir toda la parte de creación en cuanto artista. Pero lo que más me encanta es saber que aún con todas las diferencias de cultura, la comunicación traspasa la barrera del lenguaje y el corazón escucha.


Qué bueno estar viva, qué bueno vivir esto...
El mejor sitio del mundo es ¡aquí y ahora!
¡What a Wonderful World!


Isabela Mello

Se abre el telón

A las 20:30 estrenamos en el Teatro Circo Price

Foto: Carlos Bandrés

Pase gráfico

Marcus y Javier  explican el proyecto ante los medios de comunicación cuatro horas antes del estreno



Violettte

Foto: Carlos Bandrés

Dani

Foto: Carlos Bandrés

Leonardo

Foto: Carlos Bandrés

Invertidos

Foto: Carlos Bandrés

Macarena

Foto: Carlos Bandrés

Hoy estrenamos

Nueva galería de fotos de Carlos Bandrés del ensayo general del miércoles









Zuska

Foto: Carlos Bandrés


13 de septiembre de 2017